Este es un prejuicio, porque la causalidad, la dirección de la causalidad, es siempre en un solo sentido y no bidireccional. Y la causalidad va del conjunto más grande, al conjunto incluido. Existen múltiples causas para callar ante algún argumento, incluso salvar la vida propia o ajena, en el caso extremo. Por último, el desprecio.
Lamentablemente es prejuicio, a pesar de ser bíblico. Esta frase adopta muchas otras formas, por ejemplo, el pedir la demostración de lo bueno de nuestros actos, según los resultados de esos actos. ¿Por qué es prejuicio?. Juzgar un acto según sus resultados (y no sus causas), es omitir que los resultados están influenciados, e incluso determinados, por otras causas ajenas a ese acto. Pura vanidad humana, creer que los resultados de los actos de una persona le pertenecen.